La tarde se hace vieja,
con el permiso de las horas,
cuando el cielo enrojece,
mi ansiedad y mi estrés,
dejan paso al sosiego.
Llenándome de paz y calma,
miro la explosión de vida,
que bajo el rojo florece,
el atardecer me domina,
hasta mi vida le pertenece.
Feliz tarde y mucho ánimo.