Consuelo de los pesares,
bailaora sin igual,
no bien pisas el tablao,
tu cuerpo empieza a vibrar,
y en un requiebro sin par,
tú nos dejas sin aliento.

Feliz tarde y mucho ánimo.

Categorizado en:

Humanidad,

Última Actualización: 19/05/2025

Etiquetado en: