Desde que rompió el cántaro, LA LECHERA
anduvo triste y sola por peñascos y andurriales.
Hasta que apareció en su vida un mochales
que prometió hacer de ella una dama de 1ª.
-¿Y cómo conseguirás semejante hazaña?
-Lo que tú no lograste rompiendo el cántaro,
yo lo lograré… ¡ROMPIENDO ESPAÑA!
Feliz tarde y mucho ánimo.