Yo fui la más callada,
la voz casi sin eco.
la conciencia tendida
en sílaba de angustia,
desparramada y tierna,
por todos los silencios.
Yo fui la más callada.
la que saltó la tierra
sin más arma,
que la danza.
¡Y aquí me veis,
desparramada y tierna,
con su amor en mi pecho!.
Feliz tarde y mucho ánimo.