La tarde no es soledad,
es un corazón en celo,
es verse mirando al mar,
verlo unirse con el cielo.
Pasar la tarde sentada,
oyendo ritmos de sal,
soñar con lo que has mirado,
descubrir dónde mirar.
No hay nada que hablar
porque habla bien el silencio,
porque el susurro del mar
nos habla de tierra adentro
y de su envuelta de paz.
Andrés Nieto.
Feliz tarde y mucho ánimo.