Buenas tardes:

Nada igual a esta dicha,
de sentirme tan sola,
en mitad de la tarde
y en mitad del trigal.

Bajo el cielo de estío
y en los brazos del viento
soy una espiga más.

Nada tengo en el alma,
ni una pena pequeña,
ni un recuerdo lejano,
que me hiciera soñar…

Sólo tengo esta dicha,
de estar sola en la tarde,
¡ con la tarde no más !.

Un silencio muy largo,
va cayendo en el trigo,
porque ya el sol se aleja
y ya el viento se va.

¡ Quién me diera por siempre,
esta dicha indecible,
de ser, sola y serena,
un milagro de paz !.

Meira Delmar