La música no pregunta cómo te sientes,
simplemente te abraza.

Entra sin permiso por los oídos
y se acomoda directo en el alma
.
Te acompaña cuando ríes,
te sostiene cuando duele,
y te recuerda que incluso
en silencio hay ritmo.

Porque vivir sin música
es como caminar sin corazón,
se puede, pero todo suena distinto,
más vacío, más gris.

Así que sube el volumen
a tu vida y baila,
aunque sea solo para ti.

Feliz tarde y mucho ánimo.

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Humanidad,

Última Actualización: 20/08/2026

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