Buenos días:

¡ Sé tú mismo !, especialmente no finjas afectos.
tampoco seas cínico respecto del amor,
porque frente a toda aridez y desencanto,
el amor es perenne como la hierba.

Recoge mansamente el consejo de los años,
renunciando graciosamente a las cosas de juventud.
nutre tu fuerza espiritual para que te proteja en la desgracia repentina,
pero no te angusties con fantasías.

Max Ehrmann.