En la huerta del Segura,
cuando ríe una huertana
resplandece de hermosura
toda la vega murciana,
y en los ramos del naranjo
brotan flores a su paso.
Huertanica de mi afán,
tú eres pura y eres casta
como el azahar.

En la huerta del Segura,
cuando ríe una huertana
resplandece de hermosura
toda la vega murciana,
y mirándose al pasar
en la acequia del jardín,
en el agua se reflejan,
como flores que salieron
para verla sonreír.