El padre Alberto Reyes es sacerdote cubano que ejerce la voz profética de denunciar la injusticia. Sufre los “repudios” del régimen y las presiones del gobierno a su obispo. Pero resiste. Y lo hace con humor: “En Cuba sólo se resiste con fe, con financiación exterior”…
Y es que una pensión media apenas alcanza una docena y media de huevos. No hay medicamentos y muchos mueren por falta de un simple antibiótico. “Es un genocidio silencioso”, sostiene.
Se muestra esperanzado con la imputación de Raúl Castro, pero también es cauto. Cree que el castrismo va a tratar de resistir con la esperanza de que pase Trump. “Si pierde las midterm, volverán a buscar oxígeno bajo las piedras”. Porque sostiene que Cuba siempre ha encontrado un flotador. “Pero ahora se quedaron sin apoyos”. ¿Ni los chinos? “Los chinos se cansaron de mantener a un niño tonto; a los chinos solo les importa la economía”, responde.
Transición
Descarta el ‘modelo venezolano’ al que califica de “fraude”. “Necesitamos libertad real no apariencia de cambio”. No quieren un Gatopardo… Pero también es consciente de la división entre los cubanos: “Los pueden reunir, pero no unir”. Y de la falta de cultura política de la oposición.
¿No le parece que no hay nadie en el mundo con más capacidad, fuerza, inteligencia y pasión por Cuba que Marco Rubio?, le pregunto. Asiente.
Todavía no está claro el modelo de transición. Pero para el padre Alberto Reyes, todo debe de pasar por la salida de los Castro.
Sí es consciente de que el liderazgo de Trump es una oportunidad única. Pero también es consciente del riesgo de que las fuerzas represivas se enfrenten al pueblo y de que haya un estallido de violencia o una guerra civil.
¿Cómo se vive la esperanza cristiana desde el infierno cubano?
Uno cree que Dios siempre tiene un plan, que de los males siempre saca bienes. Pero llega un momento que uno se cansa. Yo rezo todos los días: ¡Señor, hasta cuando!
¿Le apoya su obispo?, ¿existe en Wyszyński cubano?
Hay mucha presión del gobierno a los obispos para callarnos. Mi obispo les dice que no comparte mi manera de decir las cosas, pero sí el fondo. Y les anima que hablen conmigo. Pero no lo hacen.
La Iglesia siempre ha tenido una postura no conflictiva con el régimen…
Al castrismo no le ha interesado entrar en conflicto con la Iglesia
Ni viceversa…
Si. Pero al final hay que hablar, hay que decir las cosas.
Eso y “seguir haciendo lo que estamos haciendo”: construyendo, perdonando, denunciando. No hay que parar.
Porque otra de las batallas pendientes es la reconstrucción del tejido moral. El comunismo es perverso. Pero también pervertidor. Ha quebrado la confianza social incentivando el chivatazo vecinal. Ha roto los lazos de convivencia. “Y luego está la necesidad y al final la gente busca “resolver” y le da igual si es o no correcto si hace o no daño a otros”, lamenta.
El padre Reyes y otros sacerdotes y religiosas han acordado “impunidad cero”. Toda injusticia que vean, la van a denunciar en sus redes sociales y en los medios.
Y eso es lo que está haciendo en España: denunciar el atropello de un régimen que está matando de hambre y desesperanza al pueblo. “Tú le preguntas a un niño qué quiere ser y te responde que ‘extranjero’”. Añade que el divorcio entre el gobierno y el pueblo es total. “No les importamos nada; les da igual que nos muramos de hambre”.
¿Qué sensación tiene de España?, ¿se sienten abandonados?
España es nuestra madre patria y Cuba es la mayor de sus hijas. Y nos hemos sentido muchas veces abandonados y últimamente traicionados.
Lo dice desde el dolor de hijo. “Cuando nos enteramos que el material antidisturbios con el que reprimieron el 11 de julio de 2021 venía de España, nos dijimos, ¿pero por qué nos hacéis esto?”.
Pero no pierde la esperanza. Ni el sentido humor. “La mejor manera de hundir el portaviones de los americanos en las costas de Cuba es que el presidente Díaz Canel diga que todos los que quieran salir se suban a él”.
¡Qué duro!, ¡pero qué auténtico!
Luis Losada Pescador (Actuall.com)