En la izquierda no abundan los librepensadores porque la duda les desarma y cuando tienen que opinar sobre cualquier asunto que les compromete, apuestan por la consigna en vez de por el pensamiento crítico.

Conservo recuerdos de una etapa en la que los periodistas compartíamos relaciones de amistad con colegas que militaban en la clandestinidad del Partido Comunista, y no tenían nada que ver con los que hoy están en la izquierda caviar a la que dice representar el millonario Pablo Iglesias.

En aquellos años la curiosidad nos hacía verles como activistas clandestinos interesantes, pero hoy nos resultan falsarios que viven de nuestros impuestos como Dios, en el que no creen.

Definir políticamente a Pedro Sánchez es una estimación de alto riesgo porque solo le podemos describir por sus actos y no por su ideología, que es difusa, acomodaticia y adaptada a las circunstancias que más le favorezcan en cada caso.

La obsesión de Pedro Sánchez es dividir a los españoles y convertir en fascista a cualquier ciudadano demócrata, honesto, libre pensador y crítico con los excesos antidemocráticos del hombre con más imputados de la historia del siglo XXI.

El presidente ha convertido en indecentes a políticos y periodistas que antes de trabajar para él eran gente honesta, pero a día de hoy no saben cómo limpiar sus errores o debilidades..

Por lo general la sociedad española es más inteligente y generosa que los zarrapastrosos que gritan en las tertulias de las televisiones porque han descubierto que la audiencia sube cuando el debate es barriobajero.

Periodistas vendidos o militantes sin oficio- son los ciudadanos menos libres de España porque han vendido su pensamiento y han naturalizado actuar como siervos de un dictador.

Zapatero, José Bono, Pepiño Blanco, Raul Morodo y otros actores secundarios, aún no están imputados pero la lista de los que sí está por superar el centenar.

Como decía Raúl del Pozo ¡Viva el vino!

Diego Armario

Categorizado en:

Política,

Última Actualización: 06/07/2026

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