El ministro de Exteriores, José Manuel Albares, es un tipo echado para adelante. Se ha ido a Bruselas para negociar que el catalán, el vasco y el gallego sean lenguas oficiales en el Parlamento Europeo.

Le han dicho los socios europeos: “No se preocupe, lo pensaremos hasta la eternidad”. Lo que es una forma, diplomática, de no decir no.

Pero, para nuestro ministro es un triunfo total.

Aquí, con nuestro Gobierno, el día y la noche es una cuestión relativa.

A.M. Beaumont (El Semanal Digital)

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Política,

Última Actualización: 13/06/2024

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