Una esfera rueda solamente con un leve impulso…Es la ley de la gravedad.
Un cubo (exaedro) necesita un complejo impulso combinado para deslizarse aunque sea por una pendiente.
Bueno, eso en física, en política no; en este caso y para poder moverse, el tarugo, recurre al poliedrísmo y así poder moverse aunque sea a trompicones…Erosiona sus vértices y le aparecen numerosas caras, irregulares y muy desiguales, intentando conseguir una falsa esfericidad…
Eso es una coalición política.
Lo malo o lo peor si me apuran, es que para lograrlo hay que renunciar a los perfiles genuinos y al final terminan convirtiéndose en un poliedro irregular que no lo identifica ni la madre que parió…¡a Pitágoras!
Y así se halla el añejo Psoe en manos del mal geómetra Sánchez…
Buscó el tal, acomodo personal, sin importarle las consecuencias para la pérdida de identidad tantas veces exhibida y lo que es peor; dejó la Geometría y se convirtió en un obsceno escarabajo pelotero que confundió la perfección de la esfera, en una simple bola de excrementos que a trompicones trata de hacer rodar.
Por ello, “cuesta abajo, en la rodada” que diría el del tango; hasta los propios gusanos nacidos en el interior de la bola de mierda, se la están poniendo tiesa, ante el peligro que ven de convertirse en simple abono para otros “campos” más o menos emergentes.
Y todo eso les pasa por no haber estudiado Geometría ni en la EGB.
Agustín Muro