Jurídicamente es muy difícil, pero políticamente erosiona a un gobierno ya tocado

Vox lleva días proponiendo denunciar al presidente Pedro Sáncghez por “alta traición”. Argumentan que teniendo toda la información de la invasión migratoria de Ceuta no hizo nada para evitarla. ¿Es suficiente?, ¿puede prosperar?

Veamos. El art. 102 de nuestra Constitución y el art. 169 del reglamento del Congreso regulan este procedimiento. Una cuarta parte del Congreso, es decir, 88 diputados deben de presentar un escrito a la presidencia del Congreso solicitando un pleno secreto para debatir la traición del presidente y/o de los ministros señalados. La deliberación y el voto se realizará en sesión secreta.

Para que prospere la acusación de traición por parte del Congreso hace falta mayoría absoluta, es decir 176. En caso de conseguirse, será la Sala Segunda del Supremo la que deba juzgar.

Y para condenar no basta con la pasividad, negligencia o ineficacia del gobierno. Tiene que probarse que hubo traición deliberada, es decir, pacto con Marruecos, facilitación consciente o aceptación intencionada. Es decir, no basta jurídicamente con “lo sabía y no hizo nada”, sino que hay que probar la colaboración consciente y deliberada. Es decir, probablemente será difícil de probar.

Pero políticamente tiene tanto sentido como la declaración del Congreso que reprobó al mismo presidente. Fue una especie de moción de censura virtual. Este caso sería parecido. Probablemente no prosperaría, pero serviría para retratar.

La fase de presentación sería factible si el PP se suma a los 33 diputados de Vox porque sólo hacen falta 88 para presentar el mecanismo de traición. Más difícil sería que el Congreso lo apoye porque PP y Vox suman 170. Incluso sumando a UPN y Coalición Canaria quedarían a cuatro diputados de los 176 requeridos salvo sorpresa de Junts o PNV. O incluso de la misma bancada socialista…

El primer retrato es para el PP; ¿apoya la iniciativa de Vox o la rechaza por su inutilidad práctica? En caso de pasar ese filtro, nuevo examen para los socios de gobierno, ¿van a seguir tolerando un gobierno que no protege las fronteras y que abandona a sus ciudadanos? Esta es la cuestión.

Porque la cuestión no es si Sánchez es un traidor. Es una evidencia moral que lo es. Si supo, pudo y no hizo, es culpable. Si fue por pacto o por negligencia, la verdad es casi irrelevante políticamente.

Porque si un socorrista es tan inútil de no tirar un flotador en un momento crítico y el resultado es la muerte por ahogamiento, es culpable. Por negligencia o por animadversión. Pero es culpable.

Aquí pasa lo mismo. Y la verdad, es difícil pensar que alguien puede ser tan sumamente inútil. Ergo hay traición. Jurídica o política. Pero traición.

Luis Losada Pescador (Actuall.)

Categorizado en:

Política,

Última Actualización: 15/08/2026

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