La extrema izquierda presiona para prohibir desahucios, eternizar contratos y congelar rentas

La extrema izquierda ha logrado despertar la calle gracias a Maricarmen. La imagen de una anciana desahuciada saliendo en camilla es socialmente intolerable. Si además la anciana tiene ganas de hablar y arenga a las masas desde la cama del hospital a seguir luchando, el relato es perfecto.

Su objetivo es “acabar con el rentismo”. Porque -como dicen- “los verdaderos invasores son los inversores”. Es decir, el que se esfuerza, ahorra e invierte es el enemigo. El zángano odia a la hormiga. Nada nuevo bajo el sol.

Sus propuestas de máximos pasan por prohibir los desahucios de los vulnerables, prórroga automática de los contratos y congelación de rentas. Es decir, casi, casi la renta antigua del franquismo.

El gobierno tratará de hacer encaje de bolillos y contentar las exigencias de la extrema izquierda al tiempo que tratan de no incomodar demasiado a Junts y PNV.

Así que intentarán un parcheo. En lugar de prohibir los desahucios eternamente, sólo hasta el 2028. ¿Quién determina la vulnerabilidad?, ¿el sindicato de inquilinas? Y más: si es vulnerable, ¿quién cubre el problema?, ¿el propietario convertido en asuntos sociales?, ¿la comunidad autónoma?, ¿el ayuntamiento? Esta la pago yo…

En lugar de congelar rentas, limitar su actualización al 2%. Y en lugar de eternizar los contratos, facilitar la prórroga automática y dificultar la posesión por parte del propietario.

Todo eso para tratar controlar la actual tensión de precios. Quizás tendría sentido si fuera un reconocido parche para un proyecto real y ambicioso de construcción masiva de viviendas que pasa por liberalizar suelo, reducir burocracia y rebajar la factura fiscal. El objetivo de vivienda accesible no es tan complejo. Pero no parece que haya verdadera voluntad.

Por eso el decreto Maricarmen se observa con recelo por parte de Junts. Critican que se iguale al pequeño propietario del fondo buitre. Y no observan reformas reales que afronten el problema real.

Porque además, los palos en las ruedas logran el efecto inverso. Ya son 300.000 las viviendas retiradas del mercado como respuesta a las dificultades para el propietario. Y la protección al vulnerable va a hacer imposible que encuentre alquiler. Es el ‘efecto boomerang’.

El Sindicato de Inquilinas, el brazo armado de Sumar financiado por Bustinduy, se plantará y pedirá la luna. Sumar montará su ‘performance’ pero terminará ‘aceptando pulpo como animal de compañía’. La duda es si Junts aceptará el trágala. Y de momento parece que va a ser que no.

Por lo demás, el Ayuntamiento de Madrid anuncia un acuerdo entre Maricarmen y su casero, Urbagestión, una pequeña pyme familiar. Aceptan que Maricarmen regrese al piso con la renta de 240€. Es lo que ocurre cuando amenazan con expropiar y el traje te queda grande…

Por cierto, ¿qué hace el gobierno en su calidad de casero de vivienda pública? Tiene orden de detectar el primer impago, investigar si existe alguna vulnerabilidad, negociar y si no hay acuerdo, emprender la vía judicial. ¿Qué habrían hecho si Maricarmen en lugar de estar arrendada a Urbagestión estuviera en una vivienda pública?

Otrosi: la delegación del gobierno de Madrid, esa que ahora permite la acampada de Sol y la escalada en el edificio de la Comunidad de Madrid, fue quien avaló el lanzamiento de Maricarmen. Y no. En contra de lo que dice el delegado no se está investigando excesos policiales porque no sólo no los hubo sino que el trato fue exquisito dentro del drama.

¿Se puede responsabilizar a Ayuso y a Almeida siendo ejecutada por tu policía en base a tu ley? ¡Sí se puede!

Actuall.com

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Última Actualización: 29/09/2026

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