«Para más inri» es una de esas expresiones que, cuando aparece en una historia, parece que el guionista se ha pasado de rosca. Viene del famoso cartel que los romanos colocaron sobre la cruz de Jesús: INRI, Iesus Nazarenus Rex Iudaeorum. Una inscripción destinada a la burla y la humillación.
Y es que hay situaciones en las que, después de recibir el golpe, todavía aparece alguien dispuesto a añadir la puntilla.
Por ejemplo, mientras Pedro Sánchez afronta una nueva etapa política con el viento en contra y mantiene una relación especialmente complicada con la Administración Trump, hasta el punto de no acudir a la recepción ofrecida por el presidente estadounidense en Nueva York, al otro lado del Canal de la Mancha empieza a escucharse algo que hace diez años habría parecido una blasfemia política como es el hablar de volver a Europa.
Diez años después del Brexit, Tony Blair ya propone trabajar para que el Reino Unido pueda regresar a la Unión Europea durante la próxima década. Y, aunque el actual Gobierno británico no plantea hoy ese regreso, el simple hecho de que la posibilidad haya vuelto al debate político tiene su pequeña dosis de ironía histórica.
Mientras unos descubren que quizá aquello de «vámonos solos» tenía letra pequeña, otros parecen empeñados en demostrar que siempre se puede caminar todavía más solos.
Para más inri.
Einstein decía que «una vida humilde y tranquila trae más felicidad que la persecución del éxito y la constante inquietud que implica».
Quizá la política debería tomar nota.
Porque una cosa es defender las propias convicciones y otra muy distinta convertir la política en una competición para comprobar quién aguanta más tiempo encerrado en su propia trinchera.
Y cuando la realidad empieza a llamar a la puerta, conviene abrir.
Aunque sea para descubrir que, a veces, el cartel de INRI no lo coloca el enemigo, sino que se lo coloca uno mismo.
Salva Cerezo

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Humanidad,

Última Actualización: 29/09/2026

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