Conmigo derechos y riqueza. Con ellos la barbarie.

Este es el adagio al que se agarra Pedro Sánchez para alargar su estancia en la Moncloa y también la esencia de su estrategia para afrontar las próximas elecciones.

En la semana que José Luis Ábalos y Koldo García acaparan los flashes, Sánchez insiste en crear su realidad paralela. Resulta que su gobierno es «uno de los más decentes de la Unión Europea».

Él es el garante absoluto de los derechos y libertades civiles, incluido el acceso al aborto. Él es quien blinda conquistas sociales que con la llegada de la derecha se perderían.

Su última aportación al debate político consiste en promover la reforma de la Constitución para incluir el derecho al aborto en el artículo 43. Puro combustible para el debate polarizador que agita la agenda pública desde hace meses.

La Ley del aborto acaba de cumplir 40 años y ha tenido varias actualizaciones, la última tan lejos como hace dos años y a inspiración de alguien poco sospechosa de derechista: Irene Montero.

La iniciativa del presidente del Gobierno sólo busca retratar al PP, cuya abstención o rechazo serían considerados un ataque a lo más sagrado del sistema. Y eso pese a que los socios de Sánchez a su izquierda denuncian que, de prosperar la propuesta, se rebajaría la protección a las mujeres avalada por el Tribunal Constitucional.

En esa carrera del todo vale hacia la reelección Sánchez tiene el comodín de José Félix Tezanos. Esta semana ha realizado el triple salto mortal con cascabeles para decirnos que su secretario general aventaja en 15 puntos a Alberto Núñez Feijóo. Ahí es nada.

La detallada lectura de los datos que aporta el CIS revela un sesgo a favor del PSOE de 22 puntos. Por eso conviene recurrir a la demoscopia que no depende de los caprichos de Moncloa. Según Sociométrica, el PP ganaría hoy con 147 escaños por los 105 del PSOE.

El mosaico de la virtud lo completa el Gobierno con su gestión de la economía, que va «como un tiro». Pero resulta que mientras Moncloa traza curvas de crecimiento y de ocupación laboral, la inflación dispara la cesta de la compra y castiga a las familias. Los precios de productos básicos como los huevos y la ternera se han encarecido hasta un 20 % en un año, según los datos del INE.

Menos mal que para solucionar el problema de la vivienda vamos a tener el 047, el teléfono de la esperanza, cortesía de la ministra Isabel Rodríguez.

Ferrer Molina (El Español)

Categorizado en:

Política,

Última Actualización: 17/10/2025

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