El Ejército y la Guardia Civil deberían advertir que la sospecha de la humillación que sufren, es en realidad una certeza de que los tienen tal y como quiere verlos arrastrados la antigua ETA y los cómplices de hornada radical; son todos tal para cuál.

Gobierna corruptamente-mediante fraude electoral- el enemigo que los odia y los mandos son complacientes con los que querrían verlos muertos. Así de crudo, así de ridículamente sometidos seguirán vejados y permitiendo que España no tenga garantes del Estado de Derecho. Vergüenza histórica a la altura-bajeza- de la connivencia con el invasor napoleónico.

Vivimos tiempos en que la carencia de la moral en política ha represaliado a quienes deberían erigirse con honor y dignidad frente al cobarde ataque de una manipulación criminal que además se burla de ellos.

En el momento en que se quejan siendo víctimas de exabruptos provocados a propósito para humillarlos, han extraviado la razón de ser de sus existencias, de la preparación profesional, del honor que representan. Incluido el decepcionante y sorpresivamente empático Rey que blanquea a Sánchez como capo de una organización criminal que destroza España.

Son tiempos para la vergüenza donde aquellos que portan charreteras serían despreciados por la España que escribió su historia durante siglos. Tiempos de cobardes con responsabilidad de mando, de connivencia con la corrupción y la miserable desatención con los deberes jurados. Están mandados por estafadores, trileros y gentuza de todo calibre inmoral.

Los inmigrantes ilegales cuestan cada uno 14o euros diarios, en tanto la escolta policial que vigila y protege las vacaciones del delincuente Sánchez protesta porque la manutención diaria de 77 euros no les da para alojamiento y alimento.

El miserable Marlasca encubridor de los trapos sucios de la mafia socialista sigue humillando a las Fuerzas de Seguridad del Estado para regocijo de ETA que marca las directrices de Memoria Histórica para que voceros repugnantes como Ana Belén hagan creer a los ignorantes que durante la democracia la que mató fue la «ultraderecha».

Así se entiende que callaran como putas. es un decir-cuando ETA asesinaba siendo la macabra y única marca asesina perpetua de la democracia en Transición y más allá. Maldita cínica, así se lo trague en la tumba cuando recoja su hipócrita cizaña de vividora nauseabunda.

Los de la ceja en el ojo para apoyar al oscuro Zapatero devenido de un 11-M prescrito sin aclarar. Los mismos incondicionales del demonio en defensa del crimen y la corrupción de  los que siempre se han beneficiado. Epulones cuyos alaridos se escucharán en el abismo de sus inconsistencias espirituales como espectros con destino eterno y vacío.

Reescriben la historia para dejar a los asesinados por verdugos y así de asquerosamente incoherente es la cobardía de los que callan ante la mentira y la insidia.

Muchos uniformados permiten con su responsabilidad añadida que España se haya convertido en un lodazal de miseria y humillación sostenida con las directrices de la otrora ETA y el frente popular conformado por una pandilla majadera de estafadores y criminales. Y el Rey ausente de su deber. como sus subordinados forrados de hojalatas inmerecidas, riendo las gracias de un mafioso obviando los deberes históricos y dando la espalda al pueblo objetivo de todo escarnio.

Lo único que se dirimiría en cualquier país civilizado y consciente de su valor como nación, es si se debe proceder a una detención excepcional con los mismos matices de una operación policial contra una mafia, o tomar medidas excepcionales para una detención con operativo a propósito para atajar legalmente la persistencia del crimen en el poder. En todo caso un paso por el imperio de la ley que Sánchez y su pandilla delictiva ha violado hasta ahora con repulsiva impunidad.

Ignacio Fernández Candela (ÑTV España)

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Política,

Última Actualización: 02/08/2025

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