Prefiere estar en París el día de la fiesta nacional francesa que defendiendo su techo de gasto y apoyando a la selección española frente a la francesa
España -como Zaragoza- no se rinden. Siempre habrá Daoiz y Velarde que defenderán la nación y avivarán los rescoldos. Y también habrá Pérez Galdós que lo relate.
Pero el afrancesamiento gubernamental da nauseas. Todavía no se ha explicado el acuerdo que permite a un ministro francés participar de nuestros consejos de ministros.
Y ‘su sanchidad’ ha preferido estar hoy en París para celebrar el Día Nacional… francés. ¿Significa que hemos superado la invasión napoleónica?, ¿nos hemos reconciliado como hermanos?, ¿nos han pedido perdón?, ¿acuden ellos a nuestra Fiesta Nacional? Nada de esto. Seguimos coleando sumisión, vasallaje, colonización.
Y para que no haya dudas, el presidente español se ausenta de la votación del Congreso en la que se debatirá su techo de gasto. Es verdad que es casi seguro que será rechazado y que el ‘cambiacolchones’ preferirá estar -no ser- ajeno a la derrota. Pero lo mínimo que puede hacer tras 3 años sin presentar presupuestos es estar presente en el prólogo de sus cuentas.
Pero es que además, justo hoy se encuentran la selección nacional española y francesa. Y el presidente español, justo hoy, se encuentra en Francia. ¿Patriotismo? Más bien chauvinismo. Pero francés.
Y en medio de esta humillación patriótica pública, la maquinaria de propaganda del PSOE ha elevado a categoría la anécdota de Rajoy que afirma que la selección francesa es muy buena pero no tiene franceses… Una gracia de bar tan políticamente incorrecta que hasta Le Pen le ha calificado de “racista”.
Porque es verdad que casi todos los seleccionados franceses son de raza negra, pero la práctica totalidad nació en Francia. Administrativamente son franceses. Pero, ¿tienen identidad francesa más allá del color de su piel? Es posible que no.
Y ese es un problema mayor. Muchos franceses, británicos, holandeses y alemanes no se sienten hijos de la patria que les acogió a ellos o a sus padres.
¿Quién es el culpable?, ¿cómo se soluciona? Ese sí que es un problema y no el “sarcasmo sin mala intención” de M. Rajoy.
Luis Losada Pescador (Actuall.com)