Sánchez huyó cual ‘galgo de Paiporta’ este fin de semana. Se reunió con sus íntimos -¿todavía le quedan?- para preparar su defensa. Hablará con sus socios parlamentarios para tratar de convencerles de que el chollo es él, que con la derecha no tienen nada que hacer y que España necesita estabilidad.
De momento, Izquierda Unida ha comprado el discurso de ‘no es el momento’. ‘Yolandísima’ sabe que sin Pedro no es nadie. El PNV sigue sin soltarle la mano. Pero igual Bildu le hace un ‘sorpasso’ y lamente su indignidad actual. Además, todos se han quedado sin interlocutor, que hasta la semana pasada era Santos Cerdán.
La situación se complica porque Koldo puede tirar de la manta. Estaba llamado a declarar el 24, pero ha pedido retrasar su declaración para hacerlo tras Santos Cerdán citado para el 25. Sus audios son una verdadera bomba de racimo. Implican -entre otros muchos- al que fuera secretario de Seguridad de Marlaska recientemente dimitido “por razones personales”.
Este lunes El Mundo publica que Santos Cerdán le ofreció a Ábalos un puesto en una consultora y defensa jurídica con la promesa de rehabilitarle. A cambio, le pidió el acta y silencio. No entregó el acta y tampoco ha estado especialmente silente. Y ahora ha estallado la paz. Y todos saben que es sólo el principio.
Por eso El País, la ETB, la Sexta empiezan a marcar distancias. Los líderes del PSOE se confiesan ante El País y exigen una mayor contundencia contra la corrupción. “No reconozco a mi partido”, dicen desde la discreción.
¿Qué hará Sánchez? Tras su retiro de fin de semana este lunes se reúne con los suyos y se reunirá también con sus socios parlamentarios. Lo más probable es que plantee una huida hacia adelante con el argumento de que la Justicia está torpedeando un gobierno de progreso que está dando buenos resultados, bla, bla, bla.
Y la huida hacia adelante pasa por acelerar la aprobación de la Ley Bolaños que permitiría que la Fiscalía asuma la instrucción. Y eso significa el control de la UCO y el archivo de los casos actuales. Un ‘golpe de Estado’ demasiado chusco pero posible cuando la fiera se siente acorralada. ¿Se lo permitirán los de Junts y PNV?, ¿cómo se lo explicarán a los suyos?
Y más, ¿no habrá un sólo diputado socialista digno que se desmarque de esta huida hacia el abismo?
Lus Losada Pescador (Actuall.com)