El Rey Felipe VI ha visitado las zonas afectadas por incendios. Y lo ha hecho sin blindaje, hablando con las gentes del lugar, escuchando sus lamentos y sus propuestas de solución. Les ha abrazado, les ha consolado y les ha prometido impulsar una reflexión para mejorar.

Por eso ha pedido hacer un balance “reflexivo, sereno y humilde” sobre la gestión de los incendios. O sea, desterrar el “y tú más”, la polarización política y poner el foco en el Bien Común y en el bienestar de los ciudadanos.

Si hay que hacer reformas legislativas, que se hagan; si hay que mejorar la coordinación, hágase. Lo que no puede ser es que ante cada emergencia el Estado esté ausente o fallido. Hay que prevenir adecuadamente, actuar con eficacia y diligencia y compensar y ayudar a reconstruir cuando todo pase. Y actualmente no hacemos nada: ni prevenimos ni actuamos ni ayudamos. Y lo normal es el desafecto.

Así que la llamada del Rey no es baladí. O hacemos esa reflexión y nos ponemos manos a la obra o la anarquía y el populismo es el resultado normal de la inacción, la apatía y el desinterés. ‘¿Arreglarlo tú?

La respuesta de Pedro Sánchez no ha sido recoger el guante sino encargar a Bolaños los despachos con el Rey, según publica La Razón. Y no es nuevo. No soporta su señorío, su saber estar, el aprecio de la gente frente al desprecio que el ‘cambiacolchones’ despierta.

Así que la solución del ‘galgo de Paiporta’ es tratar de ningunear al Rey rebajando sus encuentros institucionales. Ya no es el jefe del gobierno despachando con el jefe del Estado; es el ministro de Presidencia despachando con una especie de figura decorativa anacrónica y antiodemocrática que conviene suprimir cuatro antes. El desplante republicano es evidente. Y muy peligroso.

Así que él a lo suyo: el lunes arranca el curso político con un acto sobre el cambio climático, su enemigo imaginario favorito.

Luis Losada Pescador (Actuall.com!

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Política,

Última Actualización: 30/08/2025

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