Sánchez no soporta al Rey. Su relación con Felipe VI es inexistente. Y la frialdad se ha trasladado a los equipos: no hay puentes entre Moncloa y Zarzuela. El último feo ha sido este miércoles en la entrega de los premios CervantesSu sanchidad no acudió para no coincidir con Felipe VI.

Tampoco acudirá este sábado al funeral del Papa Francisco; que vaya Bolaños; o Feijóo: o ambos.

Llueve sobre mojado. Porque precisamente este desencuentro institucional es el que provocó que no hubiera presencia española en la reinauguración de Notre Dame. Y todavía se recuerdan los sucesos de Paiporta donde el ‘cambiacolchones’ huyó con gallardía gallinacea mientras Felipe VI evidencio hombría y saber estar.-

Y desde luego no se olvida ese momento en el que Sánchez pretendió colocarse como anfitrión del Palacio Real el día de la Fiesta Nacional. ¡Menudo bochorno!

Creo que no es sólo narcisismo. No es sólo la necesidad de brillar, de aparecer como el importante, el ‘uno’, el imprescindible. Que también. Es la evidencia de dos estilos muy diferentes: el de la educación exquisita, la vocación de servicio y la sonrisa empática frente al perfil barriobajero, vocación ombliguista y sonrisa malévola. No hay quien lo resista.

Pero hay más: mientras que Felipe VI trata de servir a España, Sánchez trata de servirse de España. Mientras Felipe VI entronca con la tradición de una nación que dio a luz un Continente y que miró siempre a la trascendencia, Sánchez parece empeñado en aliarse con quienes pretenden destruir la nación española lo que representa, lo que significa y su misión evangelizadora

Que vaya Bolaños y Feijóo si quiere, que con la Iglesia hemos topado.Eso sí, ‘patrimonailizar’ al Papa, como si no hubiera un mañana…

Luis Losada Pescador (Actuall.com)

Categorizado en:

Política,

Última Actualización: 24/04/2025

Etiquetado en:

,