De gobernar a espaldas al Parlamento a hacerlo contra el Parlamento
En su ‘discurso de despedida’ lamentó que el Parlamento pisoteara los derechos de los ciudadanos. Ahora añade que el Parlamento ha desoído a la calle y que por eso hace falta otro parlamento, otra mayoría progresista más sólida.
Mientras tanto, “no bajamos los brazos”. Es decir, ‘la calle soy yo y el parlamento está secuestrado. Yo soy el verdadero representante de la mayoría social y el Parlamento es una china en el zapato para los avances de esa mayoría social’.
La realidad es que quien ha secuestrado al Parlamento ha sido el mismo Sánchez y su peón Armengol metiendo en el congelador proyectos de ley del PP que no querían que fueran aprobados.
Además, ese Parlamento supuestamente secuestrado es quien le invistió presidente. Que no le apruebe presupuestos ni sus proyectos ideológicos no le invalida; simplemente evidencia que ha perdido la confianza de la cámara que le hizo presidente. ¿No le gusta? Se llama democracia.
Lo que es seguro es que lo va a intentar todo. Va a ordeñar la crisis de vivienda que él ayudó a explotar hasta que no dé más leche. En paralelo saltándose el consenso del pacto de Toledo azuzará el miedo al recorte de las pensiones; sin doberman subliminal; a calzón quitado.
Además, planea otro decretazo para el registro civil que agilizaría los trámites de los nietazos. El Supremo ha pedido informes a la Abogacía del Estado y a la Junta Electoral Central. De nuevo, alta tensión.
Porque la duda es si se puede suspender cautelarmente el derecho al voto cuando hay duda de la legalidad de su acceso a la nacionalidad. La respuesta es difícil porque una cosa es dejar en suspenso y otra suspender de manera efectiva. Si la Junta Electoral ya fue tensa ahora igual saltan los plomos.
En la retaguardia espera Conde Pumpido, siempre dispuesto a desfacer entuertos. Porque la Ley de Nietos y el voto por correo son clave. Pero no porque vayan a dar el cambiazo de ningún voto sino por la posibilidad de hacer ingeniería electoral con los abstencionistas sistémicos.
Cuando alguien pone toda su capacidad en tratar de buscar los huecos del sistema sin ningún freno ético, los acaba encontrando…
Si pierde se quedará para cuidar la finca, quemar las calles, gestionar el paréntesis y regresar a lo Trump. Por eso la campaña la está gestionando Moncloa y no el PSOE. Prima la fidelidad antes que las siglas.
La ‘herencia Sánchez’ es envenenada:
Un 44% menos de pisos de alquiler. Caída del 83% en barcelona y del 58% en Madrid.
Incremento de subvenciones a los sindicatos del 260%.
Agujero de las pensiones de 63.000 millones de euros.
Pérdida del poder adquisitivo del 2,5% e incremento de la deuda de las familias de medio billón.
Coste fiscal del salario del 54% tras 141 subidas de impuestos.
El PP y Vox deberían estar trabajando desde ya en un plan de choque económico, institucional y de seguridad.
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