En este día de felicitaciones, flores, postales y homenajes, solo faltas tú Mamá.
El destino quiso que te fueras y no estuvieras a nuestro lado, pero nada ni nadie podrá arrancarte de nuestros corazones, en los que estará para siempre tu recuerdo y memoria.
Gracias Mamá por educarme con tus valores.
Por enseñarme a usar los «buenos días», las «buenas tardes», el «hasta luego» y las «gracias».
Por inculcarme el respeto a los mayores y a tratar a la gente con amabilidad.
Por acostumbrarme a pedir permiso, a saludar con una sonrisa y amar a las personas por lo que son y no por lo que tienen.
Por enseñarme a ser feliz con lo que tengo y con lo que puedo obtener.
Gracias por sacar lo mejor que había en mí.
Felicidades para ti Mamá, allá en el cielo, en la gloria o donde sea que estés.
Muchas felicidades a todas las madres.