Y, de repente,
llega la noche
como un aceite
de silencio y pena.

A su corriente me rindo
armada apenas
con la precaria red
de truncados recuerdos
y nostalgias,
que siguen insistiendo
en recobrar el perdido,
territorio de su reino.

Feliz descanso y mucho ánimo.

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Humanidad,

Última Actualización: 02/12/2024

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