Feijóo da la orden a sus barones de pactar con Vox sin más límite que la ley y la Constitución. Ha pasado del ninguneo a la alfombra roja. ¿Motivo? Nerviosismo. No entienden que Vox vaya como un cohete y le robe la merienda. No entienden la fuga de votos. No comprenden a Vox.
Ayuso sí. Sabe que Vox ambiciona el ‘sorpasso’. Y por eso advierte que Abascal pone difícil la negociación. Es obvio que están condenados a entenderse y que ambos comparten el objetivo de pasar página del sanchismo. Pero también es obvio que ambos tienen objetivos diferentes. Incluso contrapuestos.
Por eso sorprende que el PP “tema” que no vaya a haber acuerdo al menos hasta las elecciones de Castilla y León del 15 de marzo. ¡Eso es lo único seguro! Hacerlo antes sería enviar un mensaje de que puedes votar al PP que no pasará nada. Y eso es lo último que quieren.
Vox ha dejado claro que no va a regalar sus escaños y que exige respeto a sus votantes. Que no facilitará un gobierno del PP para que nada cambie. Pero también dice que quieren “consejerías con estructura y con presupuesto”. Traducción: nada de ‘pinta y colorea’ como la anterior negociación.
Hay otro objetivo que no explicitan pero que existe: ambicionan ser la nueva derecha mayoritaria y comerse al PP.
El PP -en cambio- sólo tienen claro que quieren gobernar primero y sacudirse al sanchismo después. Como objetivo no explicitado desearían que Vox fuera un Ciudadanos y que el espacio desde el centro derecha hacia la derecha estuviera virgen. Pero parece que ya han entendido que va a ser que no.
Así que ahora, volantazo y alfombra roja. Hay que consolidar los gobiernos autonómicos como sea. Y por eso fichan a Vito Quiles en el último minuto. Ahora endurecen su discurso anti inmigración ilegal, pero antes de ayer votaron a favor de la ILP para regularizar a 500.000 inmigrantes. Ahora defienden buscar “otros temas” y salirse del “marco de otros”. ¿Cuáles son esos otros temas?, ¿qué quiere ser de mayor el PP?
Vox lanza el órdago de que quiere consejerías con estructura y presupuesto. ¿Por qué el PP no le ve el órdago?
En el PSOE creen que se les ha ido las manos apoyando a Vox, pero también descuentan una posible crisis cainita en la derecha que fuerce la repetición electoral en un año. En cuanto a la autocrítica ni está ni se la espera.
Tampoco en la extrema izquierda. Podemos se desinfló en 10 años. Yolanda no es capaz de recoger la herencia y Rufián no es el ‘macho alfa’ que era Pablo Iglesias. Game over. Están condenados a la ensalada de siglas y el desmembramiento nacionalista. Dañados por su propio veneno…
Luis Losada Pescador (Actuall.com)