Eran una organización criminal. Aldama pagaba. Y por tanto mandaba. Tenía a Ábalos a sueldo. Pero Ábalos era una pieza clave, un “miembro cualificado”: era el que facilitaba contactos y abría puertas. “Sin él no se podría haber hecho lo que se hizo”, concluye el teniente coronel Balas en el juicio. “Lo más grande”. Así define el papel de Ábalos en la trama. Por eso cobraba lo que quería… Y el piso de Jéssica era remuneración en especie.

El mensaje es claro y directo. Deja escasa salida a Abalos y Koldo que lo único que podrán argumentar es que sin dinero no hay responsabilidad, sin cuerpo, no hay delito. Y si cuela, cuela…

La clave estará en Aldama que parece que revelará detalles del ‘Delcygate’. Lo relevante es que el viaje de Delcy a España sólo se podía producir con el visto bueno de Sánchez. Y al parecer se produjo. Porque Ábalos tenía la llave más importante: la de presidencia de gobierno. Por eso no se está juzgando el caso Koldo o el caso Ábalos o mascarillas. Se está juzgando el ‘caso Sánchez’.

Y la ‘guerra civil’ ya ha empezado. Puente trató de hacer un cortafuegos con su auditoría. Sánchez también: confesó a Cerdán su enfado con la vida de Ábalos. “José nos ha traicionado”, concluye. Ábalos ya ha dicho que no se come el marrón solo. Y Koldo amenaza con tirar de la manta.

¿Hasta dónde llegará Aldama? Apasionante.

Luis Losada Pescador (Actuall.com)

Categorizado en:

Política,

Última Actualización: 28/04/2026

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