El goberno no paga los servicios públicos que recibe de la Comunidad de Madrid desde el 2019. Ayuso lo lleva a los tribunales.
¿Se imaginan que el gobierno central deja de pagar un céntimo pactado a la Generalitat catalana? Ardería Troya. Pues es lo que lleva pasando desde el 2019 con la Comunidad de Madrid. El enfrentamiento de Sánchez con Ayuso no es sólo verbal. Ni político.
También es monetario y económico. Desde que llegó a Moncloa decidió no pagar los servicios que recibía de la Comunidad de Madrid. Y no es poco: 12.367 millones de euros. ‘Porque yo lo valgo’…
Entre esas partidas impagadas se encuentra el gasto sanitario de Moncloa que se ha duplicado para este año sin que el gobierno haya dado explicaciones de los motivos para ello. ¿Intimidad o falta de transparencia?
Sánchez predica “cogobernanza” pero practica una deslealtad institucional absolutamente insufrible. “Si necesitan ayuda, que la pidan”… que no se la vamos a dar. ¿Por qué vamos a ayudar a los que están en el otro lado del muro, a esos fascistas que ponen en riesgo la democracia?
Madrid ha guardado silencio hasta ahora. Quizás para que nadie pueda compararles con el ‘Madrid en roba’ catalán. La realidad es que no tiene nada que ver y que una cosa es la solidaridad interterritorial -que también existe- y otra no pagar los servicios prestados, consumidos y pactados. Así que Ayuso llevará al gobierno a los tribunales por usar a la comunidad como “cajero automático”.
Y de la deslealtad a la soberbia con la que han tratado a Canarias. ¿Que no quieren barco? Dos tazas. ¿Que se plantan? Me invento la Ley de Naufragio y echo mano del Ejército. Ni una pizca de empatía o de comprensión para quien teme que pueda arruinarse la temporada turística de la que viven todos. Nada. Imposición e insulto: “Gobernar es solucionar problemas”. ¿De verdad que lo dice Sánchez, el gran generador de problemas donde no existen?
Y no es sólo Sánchez. Marlaska, Mónica García evidencian una soberbia incompatible con la lealtad institucional y la gobernanza. Y por cierto, puestos a imponerse, ¿por qué no se impusieron para hacer prospecciones gasísticas lejos de las costas canarias que nos habrían garantizado autonomía energética y competitividad industrial? Buenismo, ecología de pandereta y lealtad asimétrica.
Luis Losada Pescador (Actuall.com)