¡Lo logramos! Ofrecimos superioridad técnica, hicimos 20 tiros a puerta y finalmente logramos imponernos como campeones del mundo. ¡Sí se puede!

La clave la explicó De la Fuente: “juntos somos más fuertes”. Una lección para el fútbol, pero también para la política y la vida en general. ¡Unidos somos invencibles!

Argentina contaba con el genio de Messi. Pero su equipo era un conjunto de egos liderados por otro Narciso. El resultado es un juego tan marrullero que hasta su ‘mister’ se llevó una cartulina amarilla.

Enfrente, la serenidad unida a la pasión, la técnica y la decisión. Sin protagonismos, sino luchas de egos, sin recurrir a la patada en la espinilla ni esperar la victoria vía arbitral. Es la fórmula del éxito: trabajo, foco en el objetivo, pasión y trabajo en equipo. ¡Qué lección la de la selección!

España es eso. Es furia, pero es equipo. Es garra pero es técnica, es unidad en la diversidad. Es fuerza pero con criterio inteligente. Es lo que nos hizo liderar el mundo hace no tanto. Y es lo que nos puede rescatar del abismo en el que nos encontramos.

La victoria del mundial es un pelotazo de autoestima que nos reconcilia con nuestra verdadera naturaleza, nuestra mejor versión. Porque tenemos el mejor jugador del mundo, Rodri; el mejor portero del mundo, Unai, el guante de oro; y el mejor jugador jóven, ese chaval de cara aniñada llamado Urbasí, que ha demostrado más madurez que muchos adultos.

Son de Cataluña, Navarra, País Vasco, Madrid y de toda España. No importa el código postal. Ni tampoco el origen de los padres. Ni por supuesto, la raza. Importa el sentimiento y las ganas. Y este equipo las tenía todas.

Quizás la clave esté en Luis de la Fuente, ese líder tranquilo, al que sin embargo, se le quiebra la voz tras la victoria. Es firme, pero no es de piedra. Es afectivo, pero no se deja llevar por las pasiones. Y sobre todo es humilde para reconocer el talento de su gente y explotarlo de la mejor manera posible reconociendo su mérito y tratando de pasar desapercibido. La antítesis de quien nos gobierna.

Y la humildad se contagia. Por eso el responsable del gol de la victoria, Ferrán Torres, en lugar de colgarse la medalla se la adjudica a los 47 millones de españoles. ¡Es esa humildad la que los hace grandes!

La fiesta apenas empieza. Esta noche, a las 21:00 en Cibeles, gran recibimiento de la selección y fiesta hasta que el cuerpo aguante. Nos lo merecemos. ¡Viva España!

Pedro Sánchez tuvo un encuentro frío con Trump y se quedó sin la foto del podio. La FIFA no le permitió presentarse para entregar las medallas. El, que sólo buscaba la foto… La imagen de la victoria se la llevó la Casa Real. ¡Viva el Rey!

En País Vasco, Navarra y algunos sitios de Cataluña los separatistas trataron de impedir el disfrute del pueblo con la retransmisión del partido. En ocasiones hizo falta la intervención policial. Se retratan. La buena noticia es que el sentimiento nacional ya no se disimula. Hasta Laporta viajó a NY. ¿Será que el Barça se ha españolizado?

TVE corta la intervención de la infanta Sofía. ¿Republicanismo televisivo o falta de profesionalidad?

Feo gesto de Argentina de dar la espalda a la selección española cuando celebraba la victoria.

Fueron marrulleros en el campo y mostraron mal perder, salvo Messi que se comportó como un señor en el partido y en la dura derrota aplaudiendo al vencedor.

Luis Losada Pescador (Actuall.com)

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Humanidad,

Última Actualización: 20/07/2026

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