¿Por que no se decreta el estado de excepción?, ¿por qué no se habilitan barcos en lugar de campamentos?
El Supremo ha admitido a trámite una demanda de protección de derechos fundamentales contra la Administración General del Estado por la omisión de prevención y actuación en la invasión de Ceuta.
¿Por qué los 3.000 militares que están destinados en Ceuta no fueron movilizados para proteger la frontera a pesar de las múltiples advertencias?, ¿por qué se ocultaron los informes de seguridad recibidos y se hizo caso omiso de las advertencias?
En definitiva: ¿por qué no se hizo nada si se sabía todo?
El proceso del Supremo es paralelo al que se sigue en la Audiencia Nacional por parte de la juez María Tardón y de los procesos que se siguen en la justicia ordinaria de Ceuta contra el delegado del gobierno en la ciudad autónoma.
En todos los frentes se requerirán informes de Policía, Guardia Civil y CNI. Esperemos que las alcantarillas socialistas no borren informes clave porque ya hay informaciones que apuntan a la ‘desaparición’ del informe del CNI sobre el asalto a Ceuta. ¿Inteligencia de Estado o del gobierno?
¿Qué hace un Estado cuando el gobierno lo manipula, lo humilla o lo maltrata?, ¿cómo debe defenderse?
Han pasado 40 días y todavía nos seguimos preguntando por qué no se decreta el estado de excepción que permitiría expulsar a todos los ‘invasores’ en menos de una semana. Bolaños vetó que la iniciativa siquiera llegara a la mesa del Consejo de Seguridad Nacional. ¿Por qué se veta incluso el debate?
¿Por qué se ha priorizado la acogida a la expulsión? En caso de aceptar la acogida como paso necesario para la expulsión, ¿por qué han llegado los barcos con palets de camas y colchones y no ha llegado un ejército de funcionarios para tramitar las expulsiones?, ¿por qué se ha rechazado alojarlos en un barco donde están más controlados y mejor atendidos?, ¿por qué se ha optado por alojarles en carpas militares a 150 metros de un arsenal militar?
El ejército, humillado. En lugar de reprimir la invasión, les prepara la cama. ¿Les darán un besito de buenas noches? En CNI, también humillado. Y peor: humillado por el mismo gobierno que afirma ‘urbi et orbe’ que su Inteligencia no se enteró de un a avalancha de 80.000 personas. ¿Mande?
El asunto ha llegado ya a las instituciones europeas y llegará seguramente a Naciones Unidas. Pero nadie puede hacer nada si el Estado implicado no colabora.
La pregunta es: ¿por qué no colabora?, ¿por qué no quiere solucionar el problema?
Es obvio que España no gana nada con esta crisis. ¿Pero Sánchez?, ¿qué gana ‘su sanchidad’ con una crisis que está erosionando sus ya desgastadas bases electorales?, ¿buenismo frente al trilerismo marroquí?, ¿chantaje?, o ¿“nos interesa que haya tensión”?
Cuidado porque para el 20 de septiembre se prepara una nueva avalancha. Si España o Marruecos quienes, la pueden frenar. Pero si ninguno la quiere frenar, habrá avalancha.
En todo caso, no hace falta avalancha para tener garantía de caos. El alojamiento de los inmigrantes cronifica la crisis e incentiva la diáspora. Es legítimo y comprensible.
Pero cada ceutí que tira la toalla es un paso al frente en las pretensiones marroquíes. No tienen prisa, pero tampoco pausa. Y juegan con las cartas marcadas.
Y ya hasta los mismos socialistas creen que esta estrategia de apaciguamiento lleva inexorablemente a la cosoberanía primero y a la integración en Marruecos después.
¿Se habrán enterado en Bruselas?
Luis Losada Pescador (Actuall.com)