Zohram Mamdani ha recogido más de la mitad de votos de Nueva York. Es la opción más mayoritaria entre los jóvenes; a más jóvenes mayor intención de voto. Y a más edad, menos. Con razón algunos argumentan que la juventud es una enfermedad que se cura con el tiempo.

Lo que llama la atención es que el 84% de las mujeres jóvenes hayan votado por él. Quizás desconozcan que el Islam permite la poligamia y recomienda la ablación del clitoris. También fuerza a sus mujeres a tapar su cabeza y en ocasiones hasta su rostro.

También sorprende que se haya elegido a un musulmán como alcalde de Nueva York, la ciudad que sufrió el 11S, el atentado islamista más no notorio de la historia. Quizás por eso los más viejos del lugar no olvidan.

Por cierto, ¿alguien se imagina a un alcalde cristiano en Arabia Saudí?

Más allá de su religión, Mamdani es todo menos Estado de Derecho. Dice que violencia no es lo que ejercen los ciudadanos que roban en las tiendas sino el sistema que le lleva a la marginalidad. Buenismo en estado puro. Y negación de la libertad. El resultado es dar la vuelta a la realidad; el delincuente se convierte en víctima y la sociedad víctima se convierte en culpable. Y por supuesto, la libertad no existe si no existe responsabilidad.

Ese fue el modelo del kirchnerismo. El resultado fue delincuencia descontrolada, ausencia de inversión y la miseria disparada. Esa es la receta que han elegido en Nueva York, quizás como gesto de rebeldía frente a un Trump que ha forzado el choque y la polarización. La elección no puede ser más peligrosa.

Y la quiebra social es más que evidente entre jóvenes y mayores. La situación de España no es diferente. La grieta generacional es un abismo. Ningún jóven votará PSOE o PP. Vox -en cambio- ha logrado situarse en la transversalidad tanto generacional como de clase social. Es verdad que es mayoritariamente jóven, pero no sólo.

Luis osada Pescador (Actuall.com)

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Última Actualización: 06/11/2025

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