Buenas noches:

La Luna fue prisionera
y en lo alto encadenada,
me mostraba simpatía…
dejaba que yo bailara.

El encuentro fue exquisito,
el amor se transformaba,
bailando la melodía,
que la Luna tarareaba.

Quisiera no amaneciera,
que la Luna no se vaya,
para continuar bailando,
encerrada en sus entrañas.

Feliz descanso.