Cierro los ojos
y aunque camino,
se que no tropezaré,
me guía la música,
me guía su orden,
su armonía, su perfección.
¡Sí… lléname,
dama música!
apodérate de mi mente,
mis sueños, mis ilusiones,
mis gozos y tristezas.
Feliz descanso y mucho ánimo.