Pero ella,
sorteando los cuchillos
del maltrato
y los insultos,
baila un ballet de lucha
y resistencia.
Va danzando en un arcoiris
que ya no reflejan lágrimas.
Va danzando en la rabia,
la que libera,
y en el amor de las plazas,
con la plenitud de la lucha
y del jolgorio.
Que mira a la humanidad
de igual a igual,
y su danzar, es un nuevo caminar,
como el de los demás.
Feliz descanso y mucho ánimo.