Y el movimiento es danza,
que exige al fin ser danzada…
Ya no es un pedido,
no es imploración,
es tal vez,
la única posibilidad
de ser,
de no morir.
Y son las sombras
las que danzan,
las sombras de cada visión
de mi existencia…
Como si la noche,
fuera la dueña
de todo cuanto existe,
de eso «prohibido»,
por no ser noble quizás
y estar relegado a la oscuridad.
Feliz descanso y mucho ánimo.