Sueña el rico en su riqueza,
que más cuidados le ofrece,
sueña el pobre que padece,
su miseria y su pobreza.

Sueña el que a medrar empieza,
sueña el que afana y pretende,
sueña el que agravia y ofende.

Y en el mundo, en conclusión,
todos sueñan lo que son,
aunque ninguno lo entiende.

Feliz descanso.