Quisiera esta tarde divina,
pasear por la orilla lejana del mar;
que la arena de oro, y las aguas verdes,
y los cielos puros me vieran pasar.

Ser alta, soberbia, perfecta, quisiera,
como una romana, para concordar
con las grandes olas, y las rocas muertas
y las anchas playas que ciñen el mar.

Feliz tarde y mucho ánimo.

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Humanidad,

Última Actualización: 08/05/2025

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