Buenas tardes:

Forjo una mirada para salir del camino
sin desgastarme,
sin que el trayecto de la vida
me descubra.

Para esta realidad sólo son necesarios,
unos granos de arena
escurriéndose por mis dedos,
una meta que anuncie su cercanía.

Caminaré entre las grietas
y las inquietudes del viento,
sin abatir los testimonios,
que salgan a amenazarme.

Pensando en todo ello,
algún día hablaré de ti…
con los árboles,
con el aire
con las olas…