La hermosa bailarina
baila la danza
de la rebeldía,
en los tablaos
del alma.

Ondulando los brazos
como dos crisálidas,
que en los torbellinos
de los huracanes,
levantan el vértigo
de los violines,
cuando rasgan
los rayos de la luz.

Sus leves pies
puntean en el humeante
asfalto, la fuga del exilio.

Cada minuto
un mundo sucio
rompe el ritmo
de la vida.

Feliz tarde y mucho ánimo.

Categorizado en:

Humanidad,

Última Actualización: 15/11/2025

Etiquetado en: