La danza no solo mueve el cuerpo,
mueve el alma.

En cada paso
se suelta el estrés,
se abre el corazón
y aparecen sonrisas
que ni sabíamos,
que estaban ahí.

Danzar es ser feliz… sin pedir permiso.

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Humanidad,

Última Actualización: 12/01/2026

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