Viajas raudo en un vuelo rasante
y divisas un poco más adelante
algunas parejas aptas para unir.

Los flechas a ambos, los enamoras
y los preparas pues, para las horas
que ambos desde entonces van a vivir.

Tienes problemas de puntería,
eres realidad y no una fantasía
y te equivocas muchas veces.

Cuando pesa más el olvido,
todos notan que no has sido
yan atinado como pareces.

Sospecho, con sinceridad pura,
que algún amor cuando dura,

No es por ti si se hace eterno…
y a la Corte Celestial apelo,
pues no sé si eres un ángel del cielo
o un enviado del infierno.

Alvaro J. Marquez

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Humanidad,

Última Actualización: 14/02/2023

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