La desclasificación de los papeles del 23F no ha aportado novedad sustancial salvo que estuvieron implicados seis altos agentes del CESID. ¿Actuaron a título propio?, ¿eso es posible?, ¿hubo algún tipo de connivencia?, ¿se trataba de una rama “involucionista” que pretendía regresar a la dictadura militar?, ¿o más bien se trató de una ‘operación vacuna’ para afianzar la democracia frente a quienes pretendían dinamitarla?.
Hay más incógnitas. Porque los papeles desclasificados han confirmado que Tejero y Armada no tuvieron una buena relación. Tejero no estaba dispuesto a aceptar un gobierno provisional con socialistas y comunistas como pretendía Armada ¿Eran diferentes golpes que confluyeron?, ¿los partidos habían participado en la operación de Armada?
Armada había sido jefe de la Casa Real. Todo el mundo interpretó que si estaba Armada estaba el Rey. Sin embargo, los papeles desclasificados evidencian que el Rey impidió a Armada acudir a Moncloa. ¿Vendió Armada algo que no era?, ¿es posible que Juan Carlos I desconociera el golpe que llevaba meses gestándose?, ¿hubo traición?
Todavía quedan flecos por resolver. Pero el primer impacto es que si lo que se pretendía era desprestigiar al rey, el efecto ha sido el inverso. Le salió el tiro por la culata.
El Rey abortó el golpe, desautorizó a Armada y advirtió a Milans del Bosch que o deponía las armas o sería responsable de una nueva guerra civil. De hecho los golpistas dijeron que el golpe fracasó por “dejar libre al Borbón”.
Luis Losada Pescador (Actuall.com)