Este personaje siniestro, supuesto católico, que por aquello que representa a una ONG de Paz, se presenta ante un Congreso de diabólicos canallas y criminales y saluda y posa junto a la extrama izquierda del PSOE, atea, tirana y despiadada.
La Agenda 2030 es una gran mentira para destruir la democracia real e imponer un pensamiento único, para que la masonería y el comunismo sean los que dirijan al mundo. Esto es un estercolero de políticos, aderezado con una supuesta democracia, que es pura dictadura de izquierdas pero a la vez capitalista.
Esto mismo ocurre en la iglesia, en la que el actual papa recibe y abraza a los mayores criminales dictadores y carniceros de la historia, tales como Chávez, Daniel Ortega, Maduro,…., a los que abrazó efusivamente, como si él fuera parte de estos criminales, asesinos de tantos inocentes.
Pues bien, el tal padre Ángel, es un “samaritano” que esconde en sus entrañas a una hiena, con esa cara de bonachón con la que engaña a todo el mundo.
Otro caso de los comunistas, separatistas y politicastros que están en la vanguardia, haciendo uso del hábito, es esta supuesta monja argentina que está con los separatistas, los dictadores y la peor gentuza de Cataluña contra la Nación española, “en nombre de Dios”.
¿Y qué hablar de la Jerarquía Eclesiástica española?
Esa Conferencia Episcopal en brazos de la extrema izquierda, arrodillados ante ella para evitar que les cobre los IBI de tantos Templos, que ellos regentan y que son del pueblo español, gracias al dinero que recibieron durante siglos.
Algunos recordarán la visita a España de Su Santidad el Papa Benedicto XVI para la Jornada Mundial de la Juventud 2.011. Todo un éxito porque hay una inmensa juventud cristiana.
Pues bien, también recordarán que Su Santidad hizo una visita a el Monasterio del Escorial y toda la comitiva pasó por delante de la entrada al Recito de El Valle de los Caídos y le prohibieron que subiera a la Basílica, confirmara su Bendición, a la que en su día hizo el Papa Juan XXIII y pudiera saludar a los monjes Benedictinos.
No solo eso, sino que estos panzudos que disfrutan de festines y que portan injustamente un gran Cristo crucificado colgando de sus cuellos, poseedores de la Mitra y el Báculo, no han movido ni un pelo contra el salvajismo empleado por la extrema izquierda contra dicho Recinto católico. Ni contra la profanación del general invicto, gracias al cual gozan de sus privilegios. Ni a la ayuda de esos Benedictinos austeros que rezan cada día por todos, incluso por los ateos y demonios que les persiguen, con absoluta tiranía.
¡A Dios rogando y con el mazo dando!
Miguel Sánchez (ÑTV España)