1- Imagino que recordaréis como en vísperas del referéndum ilegal toda la cúpula hedionda del independentismo catalán se prodigaba en explicar que Europa acogería con los brazos abiertos a una supuesta Cataluña independiente. Y también recordaréis, yo con mucho agrado, como Bruselas les dio con la puerta en las narices, alineándose sin fisuras con España y los españoles. Pues esto ocurrió básicamente porque en la capital comunitaria se vio el referéndum separatista como un hecho ilegal, como un golpe de estado que estaba sufriendo unos de los países miembros.
2- Pero claro, ahora la cosa va a cambiar porque la amnistía significa que no hubo delito, lo que quiere decir que el gobierno español va a reconocer, anexo a esta, que el referéndum y la posterior declaración unilateral de independencia no fueron constitutivos de delito alguno. Ergo, fueron actos de plena validez legal para el sistema judicial español y en consecuencia, vigentes y válidos en nuestro ordenamiento jurídico democrático.
Conclusión: amigos, ¿ qué consecuencias tendrá que el gobierno de Pedro Sánchez, por medio de la amnistía, reconozca la vigencia legal del referéndum separatista y de la declaración de independencia?
Que el argumento que hizo que Europa en pleno se alineara con España desaparecerá y en consecuencia el próximo referéndum y su consiguiente declaración de independencia, que los habrá, no podrán ser vistos como ilegales por la UE porque el propio gobierno de España los habrá declarado sujetos a derecho a través de la ley de amnistía, por lo que la próxima vez que tengamos que enfrentar el desafío separatista, lo más probable es que estaremos más solos que  la una.
Llámenme conspiranoico, pero creo que este, desde el principio, es el plan maestro de Puigdemont y Junqueras, el plan con el que aspiran a granjearse el apoyo de Europa para su causa y gracias a Pedro Sánchez sus pretensiones están a punto de hacerse realidad.
Hernan Perez Ramos (ÑTV España)