El balance del 2025 de Feijóo fue perfecto: el sanchismo ha colapsado y él y Sánchez son incompatibles por el “desbordamiento moral” del inquilino de la Moncloa. Además, guiño a los españoles: el fracaso es del gobierno, no de la nación.

Y así, promete “limpieza, regeneración y seguridad”. Palabras bonitas que todos compran pero que conviene rellenar de contenido. ¿Significa firmeza frente a la inmigración ilegal o frente a quienes abusan dde nuestra hospitalidad?, ¿regeneración significa recorte sustancial del gasto público y devolver el poder judicial a los jueces?

Si el diagnóstico fue perfecto, el pronóstico es más que discutible. Augura un 2026 como el año del cambio. En el PP descuentan que si el PSOE suma derrotas a la extremeña, la presión de los suyos le hará descabalgar. “No hay autocrítica y Sánchez sólo hace tik-toks”, dicen sus barones. No conocen la perversión del personaje. ¿Irse?, ¿para qué?, ¿por qué?, ¿a dónde?

Pero lo más llamativo es que vuelve a repetir el error de vender la piel del oso antes de cazarlo. Habla de “acuerdos de gobernabilidad” a nivel estatal. Es decir que aspira a pactar con Vox, pero sin Vox en el gobierno. Y tras haberles acusado de inmaduros, ahora verbaliza que su único cordón sanitario es Bildu, “ni Vox ni los votantes de Vox”.

Guiño último para intentar recuperar electorado y frenar la sangría. La respuesta de Vox ha sido pantalla en la espinilla: el gobierno en Extremadura pasa por Vox.

¿Más allá del orgullo, qué significa?, ¿cuáles son las líneas rojas de Vox? Programa, programa, programa…

Luis Losada Pescador (Actuall.com)

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Política,

Última Actualización: 30/12/2025

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