La jueza Biedma, el juez Peinado, el coronel Balas y el fiscal Luzón, objetivo de las cloacas del PSOE.
La portavoz oficiosa del gobierno, Sara Santaolalla dice que “hay gente con toga, con placa o con micro haciendo un puto golpe de Estado”. Que los jueces hagan cumplir la ley, los policías cumplan con su obligación y los periodistas informen de lo que incomoda al poder es interpretado como golpe de Estado…
Sumar ha elevado la conspiración a rango internacional e interpreta que lo que está pasando es fruto de la injerencia de Estados Unidos. ¿Qué hacían Feijóo, Abascal y Ayuso la semana pasada con el embajador de EEUU?, se pregunta
La realidad -sin embargo- es otra. Y mucho más fea. Hay un “golpe de Estado”, pero del mismo gobierno contra el Estado de Derecho. Así lo interpreta el portavoz parlamentario del PP, Miguel Tellado.
Lo que pasó este miércoles es que el mismo sistema se ha revuelto frente a una mafia que pretende anularles. La directora general de la Guardia Civil abrió expedientes a dos agentes de la UCO que estaba investigando la corrupción. Y expedientó TRES veces al jefe de la UCO mientras investigaba la corrupción. Y el PSOE organizó una cloaca para callar y/o chantajear a jueces y fiscales que estaban investigando su corrupción. Como sea.
Ofrecieron 300.000€ a un fiscal para callar a Luzón. Y presuntamente también ofrecieron 250.000 a Carmen Pano -la empresaria que reconoció haber llevado 90.000€ a Ferraz- para que cambiara su declaración. Los objetivos eran el juez Peinado y la jueza Biedma que estaban investigando a la esposa y al hermano del presidente. Por eso toda esta operación comienza cuando ‘su sanchidad’ decide darse cinco días de reflexión. En realidad era generar un shock para planificar la respuesta cloaquera, sospecha el juez. ¡”Sacadla de ahí, joder”!, dijo el presidente en castellano antiguo…
Y todo se cocinó en la sede del PSOE donde se mantuvieron hasta 22 reuniones, aunque Leire Díez sólo reconoció 2 ante el juez. En total, 39 reuniones. Trabajo a destajo. Porque a destajo era -y es presuntamente- la corrupción.
¿Cómo se financió la operación? El juez cree que el mismo PSOE pagó 4.000€ al mes a Leire Díaz. Además, pagó viajes en avión y tren. En total 188.000€. A esto hay que sumar presuntos amaños de contratos con el Correos de su amigo Juan Manuel Serrano.
Y todo ordenado por el “one”, Pedro Sánchez, que aparece mencionado hasta en 11 ocasiones en el auto del juez Pedraz como presidente, one o jefe. Si el juez le imputa metería una presión tremenda en el Congreso, forzado a manifestarse sobre el suplicatorio. Sería una especie de moción de censura. O quizás ayudaría a que los socios de investidura apoyaran una moción de censura instrumental del PP.
Porque ahora mismo, la actitud de los socios de investidura es denunciar la corrupción pero rechazar la moción de censura que permitiría salir del infierno. ¿Por qué? Porque Sánchez es un ‘chollo’ para sus pretensiones. Y saben que la debilidad nacional es su oportunidad para la España plurinacional, para la federalización definitiva.
Además, el juez Pedraz sospecha de financiación irregular en la campaña de Illa. ERC y Junts esperan tranquilos a que la información vaya fluyendo y sus opciones electorales vayan subiendo. Y en el PP empieza a cundir la tesis de que cuanto peor, mejor. Que el desgaste del PSOE les permite esperar a ver pasar su cadáver desde el balcón.
El punto más débil para ‘su sanchidad’ es el interno. Por eso este miércoles sin que nadie le preguntara contestó a Page con un órdago a la grande: no convoco aunque me vendría bien porque debo de cumplir con el mandato constitucional… ¡Él!, ¡pero si lleva tres años sin presentar presupuestos como manda la Constitución!
Los alcaldes y algunos barones están cada vez más inquietos porque saben que este ambiente de mafia siciliana les lleva por delante. Incluso que la financiación irregular podría hacer desaparecer al partido sociaslista. Y ‘me quedo sin comer’.
La cocina está a fuego lento. Pero está.
Luis Losada Pescador (Actuall.com)