Es un killer. Fue capaz de matar a su amigo, consejero, mano derecha, chico para todo, Ábalos. Antes había ‘matado’ a su asesor áulico, Iván Redondo, ese chico sin escrúpulos que igual vale para un roto (PP) que para un descosido (PSOE).

Y ahora parece dispuesto a enterrar a María Jesus Montero, alias ‘Despeñapedros’, la ‘Chiqui’ de toda la vida. Todo pronostica un batacazo descomunal. Y si es así, ‘su sanchidad’ se apartará para que no le salpique la sangre. Nada de volver a Madrid. ¿A qué? Incluso se baraja la posibilidad de cesarle en sus cargos internos del PSOE. Un entierro en toda regla.

Piensa el ‘cambiacolchones’ que aunque no voten a ‘Despeñapedros’, a él sí que le votarán. Pero el ‘run-run’ interno es cada día más intenso. Y muchos ya están con el cuchillo entre los dientes. Los alcaldes no pueden llegar a mayo del 2027 con Sánchez en la Moncloa. Dicen que es como pretenden viajar a 120 con el freno de mano echado. Así que si el feudo se convierte en nicho, muchos se levantarán al grito de “hasta aquí hemos llegado”

Enfrente el PP lanza en sus medios afines que todo depende de apenas mil votos, que la estabilidad podría estar en juego. Exagera que algo queda…

Puede que la jugada a Bonilla le salga bien. Porque si es verdad que Vox se estanca y el PSOE se hunde, la única posibilidad es que el PP gane de largo.

Es verdad que siempre hay incertidumbres. En primer lugar porque el censo ha engordado con los ‘nietos’ cuya participación y voto -de momento- es incógnita.
Y en segundo lugar porque el auge de Adelante Andalucía (Kichi & company) puede modificar los restos. Veremos.

Luis Losada Pescador (Actuall.com)

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Política,

Última Actualización: 17/05/2026

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