Sánchez ‘vendió’ las rebajas fiscales del IVA para la luz y las gasolinas del 21 al 10%. Lo que reclamaba el PP desde hacía dos semanas, recuerdan los populares. Pero escondió la trampa. El diablo está en los detalles y el sanchismo se esconde en las disposiciones adicionales…
El decreto permite flexibilizar los límites de gasto. Puede ampliar crédito, mover partidas con menos restricciones o incluso gastar dinero no previsto vía deuda. ¡Que no decaiga la fiesta! Si los presupuestos del covid ya eran flexibles, el decreto vuela el poco corsé que quedaba.
El resultado es que aunque no haya presupuestos, se puede seguir gastando como si no hubiera un mañana sin el ‘engorro’ de pedir permiso al Congreso. Voilá. Se puede gobernar con o sin presupuestos, con o sin el Parlamento. Totalitarismo en vena.
Guindos dice este lunes en El Mundo que la ausencia de presupuestos limita la capacidad de acción. Cierto. Salvo que elimines el corsé por la puerta de atrás. Modificación de la Ley General Presupuestaria vía decreto… Trilerismo legislativo con el que no contaba el vicepresidente del BCE.
¿Qué hara el PP ahora?, ¿se comerá este sapo? No hacerlo sería condenar a la población española a unos precios de la luz y de las gasolinas desorbitados. Pero hacerlo equivale a darle una potestad de gasto ilimitado y sin control a un gobierno irresponsable. El gobierno -de nuevo- secuestrando el Bien Común para su interés particular…
El segundo decreto relativo a la vivienda es probable que no salga. Contempla congelación de rentas y prórroga forzosa de los alquileres. ¿Y el respeto a la propiedad y a la libre voluntad de los agentes económico? El PP no lo apoyará, pero Junts y PNV tampoco. El problema es que ya está vigente. Y hasta que se vote seguirá vigente. A sabiendas de que será rechazado. ¿No es una especie de ‘prevaricación legislativa’?
Y, ¿qué hará el gobierno tras su rechazo?, ¿volver a presentarlo para que vaya siendo ley de facto con los pequeños intervalos de rechazo parlamentario?.
Luis Losada Pescador (Actuall.com)