No es sólo su mujer, su hermano, sus compañeros del Peugeot o su Fiscal general. Es él mismo. Según el WhatsApps de Koldo que está publicando El Español, el mismo Sánchez fue quien coordinó al secretario general de la Organización Mundial del Turismo (OMT) con su mujer Begoña Gómez y Dominicana.
A la OMT le ofreció liderar un plan para dinamizar el turismo en Dominicana. Al tiempo, la OMT montó Wakalua que patrocinaba las actividades de Begoña Gómez. Y todo eso, aceitado con al menos dos cenas organizadas por ‘su sanchidad’ en Moncloa ‘trasvestido’ en centro de negocios. Lamentable.
Pero los WhatsApps de Koldo cuentan más: relatan cómo metieron ‘a capón’ los votos de cuatro rumanos en las urnas de las primarias del PSOE en el 2017. Y Sánchez participó activamente en la operación.
La respuesta es un plan anti corrupción, que es algo así como si el yerno del proxeneta Sabiniano propone prohibir la prostitución: una solemne tomadura de pelo. ¿La culpa? Del chivo expiatorio, el actual villano del relato, los empresarios.
Mientras tanto, la casa sin barrer. El AVE vuelve a la normalidad al estilo sanchista: la impuntualidad disparada, el miedo en el cuerpo y un tren parado varios minutos en el mismo punto de Adamuz por el desprendimiento de un cable. ¿Chapuza?
Ni las carreteras ni las vías tienen drenaje suficiente para las lluvias recibidas, REE no es capaz de absorber más industria ni vivienda ni centros de datos pero mantiene capacidades no utilizadas y duplicidades y sigue sin invertir.
Y la puntilla es que el nº 2 de la policía, José Ángel González, viole a una subordinada en su piso oficial tras denunciar las agresiones sexuales. Marlaska le condecoró después de la agresión. Puede que la desconociera, pero tras conocerla tampoco hizo nada. “Lo sabían, lo taparon, le protegieron”, resume Feijóo.
El ‘susodicho’ dimitió en la noche del martes, pero sigue usando el coche oficial…
¿Qué pecado cometimos para sufrir este gobierno?
Luis LOsada Pescador (Actuall.com)