Hoy es San Lorenzo, patrón de los calores extremos y de las barbacoas involuntarias en la calle.
Se supone que es el día más caluroso del año… y, mira tú por dónde, Lanzarote arde en récords de temperatura justo cuando Su Excelencia Vacacional, Pedro Sánchez, pasea su bronceado entre calas y piñas coladas.
Casualidad, dicen. Pues sí, como esas casualidades que hacen que cuando él habla de “pleno empleo” suba el paro, o cuando dice que “el precio de la luz bajará”, la factura llegue con casco y chaleco antibalas.
En la isla, los lugareños ya no saben si salir con abanico o con una estampita de San Expedito, a ver si se expulsa el calor y, de paso, al causante. La corte celestial que lo acompaña, ministros, asesores y demás fauna política, ha encontrado una nueva definición para “calor humano”: es ese que te da cuando el pueblo paga tus vacaciones.
Si esto sigue así, habrá que colgarle oficialmente el cartel de “Gafe Nacional con categoría de fenómeno meteorológico”, porque ni la DANA, ni Filomena, ni las olas de calor han sido tan puntuales como él a la hora de coincidir con el desastre.
Lo bueno es que, si se confirma la maldición, todavía hay esperanza: que vaya a Bruselas en invierno y nos caiga una nevada histórica que congele las subidas de precios… aunque seguro que hasta eso lo cobrarían con IVA. Desde hoy me tomaré unos días de descanso y reflexión a la espera de que vuelvan sus señorías de vacaciones.
Hasta pronto. Disfrutad de este verano tórrido.
Salva Cerezo

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Última Actualización: 10/08/2025

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